

Cuenco tibetano de 10 cm con mazo y cojín
El que más gente acierta de toda esta lista. Es un bol de metal hecho a mano en Nepal que suena al frotarlo, y esa es la clave: no hay que creer en nada para que funcione. Suena, y punto. Viene con mazo, cojín y presentación de regalo.
Para quién: es el regalo que se abre en una mesa con gente y todo el mundo quiere probarlo. Funciona igual con quien medita y con quien no. Para quién no: una casa con un perro sensible al sonido continuo.
La ficha completa, con cómo hacerlo sonar el primer día, está en cuenco tibetano.
«Pruébalo ahora. Se toca así, despacio, y no lo sueltes.»
Se abre en amazon.es · B08ZM8CW9X









